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¿Qué te impide ser feliz?



Ser una mujer con curvas no te tiene que alejar
de la felicidad. Todo lo contrario. Una mujer que está bien en su piel es una
persona feliz. Sin embargo, hay algunas actitudes que pueden estar boicoteando
tu evolución personal. ¿Sabes detectar cuáles son esas armas de boicot que
utilizas día a día contra ti misma? Si aún no las has descubierto, estas son
las principales que te pueden estar dirigiendo hacia la infelicidad y la
frustración.





Actitudes que impiden ser feliz en tu piel cada
día sin que te des cuenta





Todas tenemos alguna de estas actitudes en
cualquier momento. El verdadero inconveniente es que se hayan convertido en
hábitos.





  • Ser demasiado exigente contigo misma (y con los
    demás)




Vivimos en la sociedad del hedonismo y,
contradictoriamente, del hiperperfeccionismo. Nos pasamos la vida intentando ir
siempre guapas, ser profesionales, mejorar en nuestro trabajo, tener una vida
social rica y una relación sentimental no menos satisfactoria. Por si esto no
fuera poco tenemos que cuidarnos, hacer deporte y nutrir nuestra mente
diariamente.





Dejemos clara una cosa; ¡No tienes por qué! Lo
que quieras hacer, hazlo pero el perfeccionismo extremo te va a llevar a la
infelicidad. Y es que todas cometemos errores, tenemos momentos de debilidad y,
¡sorpresa! La voluntad no es infinita.





  • Hacer dietas seguidas de atracones




Dicen los nuevos gurús de la nutrición (no sin
razón) que el secreto no está en pasar hambre sino en comer bien. El gran
problema es que muchas mujeres se dedican a hacer dietas de apenas 1000
calorías que aguantan durante 15 días como máximo y, después, pasan varios días
atracándose. Tanto si quieres adelgazar como si estás a gusto en tu piel, la
salud es lo primero. Come bien y sano. Lo que importa es tu salud. Esto no es
una cuestión de tallas (aunque la sociedad se empeña en hacérnoslo creer).





  • Ser sedentaria




Independientemente de que seas una deportista
nata o no, hay pocas cosas más destructivas para nuestro organismo que no
moverse. No basta con caminar lo básico sino que se recomienda dar un paseo
cada día de 1 hora a buen ritmo (4-5 kilómetros por hora). Con esto estarás
saludable (aunque no adelgazarás demasiado ya que es un ejercicio
cardiovascular muy bajo). De aquí en adelante, puedes querer bajar unos kilos o
no pero, para mantenerte saludable es prácticamente una obligación.





  • Compararte con otras mujeres




Un error injustificable que todas hemos cometido
en alguna ocasión y que seguimos cometiendo. No te compares físicamente con el
resto de mujeres. Si de verdad quieres crecer, cultiva tu mente y lleva una
competitividad sana con respecto a este aspecto ya que el físico es algo que,
en gran medida, no podemos cambiar. Por mucho que nos muestren imágenes de Kate
Moss, la realidad es que la mayoría de nosotras nunca conseguiríamos estar
saludables con ese peso así que, ¿para qué preocuparse?





  • Buscar siempre el lado negativo de las cosas




Al igual que sucede con las actitudes que ya
hemos descrito, vivimos en una sociedad en la que es más habitual enunciar lo
negativo que lo positivo. Es como si nos diera vergüenza admitir que las cosas
nos van bien o que nuestra vida es digna de ser agradecida. Por supuesto, hay
muchas cosas que se deben cambiar pero las acciones y las actitudes no son lo
mismo. ¿No es así?





Tú puedes actuar para cambiar las cosas sin que
tu actitud tenga que ser derrotista (de hecho, es contraproducente).





  • Resignarte




La resignación es la otra cara de la moneda del
perfeccionismo. Mientras que ser perfeccionista te genera ansiedad, la
resignación te impide moverte pero, en esencia, el resultado es el mismo: la
inacción por temor al fracaso. Por eso te proponemos que hagas hincapié en que
la resignación no es una opción. Tú solo ve caminando, haz lo que te guste y
aquello con lo que te sientas mejor sin planificar cada detalle, sin creer que
el fracaso es un enemigo. Utiliza el fracaso como herramienta y te sorprenderás
de lo que consigues.





  • Trabajar, trabajar y trabajar




Si te gusta tu trabajo, tienes un gran camino
recorrido si quieres ser feliz pero, ¿de verdad pasas todo ese tiempo en la
oficina por gusto? Desde luego hay personas que odian su trabajo pero aquellas
que han encontrado una profesión en la que están cómodas, tienden a utilizarla
como moneda de cambio cuando las cosas van mal. Por eso, hay momentos en los
que debes parar y, simplemente, disfrutar de no hacer nada.





Puede que creas que estos tips son excesivamente
concretos pero la realidad es que tú decides cómo quieres reaccionar frente al
mundo. Mientras tanto, que el mundo gire.

Escrito el  12 Jun 2017 13:28  -  Enlace permanente

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